Viernes, diciembre 31st, 2010 | Author:

La viruta, bien aplicada, habrá arrancado las partes sueltas, cascaras de anteriores barnices y sobre todo los restos de cera. Si hay manchas extrañas como grasa, tinta, etc. unas gotas de alcohol o de thiner y un trapo serán necesarios. No haga charcos de solvente porque si tarda en quitarlos las manchas dejarán aureola y en muchos casos decolorarán la madera. El aguarrás tiene un componente graso y no es aconsejable para este trabajo. Es el turno de la lija: pequeñas ra-yitas del viruteo, que no afectan a la fibra de la madera, deben ser eliminadas, también las quemaduras de cigarrillos, etc. La lija debe ser de grano mediano y aplicada con energía, siempre si guiendo el sentido de las vetas. El barrido y cepillado debe ser frecuente ya que o bien se empasta la lija con el polvo o bien se pueden producir desagradables rayas y arañazos con las arenas sueltas de la misma lija. Observe el fenómeno: la arena fijada al papel, no raya, en tanto que un granito suelto, girando a su antojo,despegado del papel es casi seguro que nos deja un mal recuerdo. Lo mejor es lijar sobre la superficie libre de polvo.
Ahora los poros de la madera están abiertos esperando el barniz .

Categoría: La lija
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