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Lunes, agosto 20th, 2012 | Author:

Que no falten herramientas!
A los amantes de los trabajitos bien terminados, todas las herramientas le resultan pocas. Y hay razón para que así sea: el acabado, el toque distintivo se da siempre con la herramienta adecuada, de otra forma, el buen artesano logra resultados espectaculares a fuerza de tiempo y dedicación. Desde luego, las herramientas no son todo, pero facilitan el trabajo y ayudan bastante al que sabe poco.
En el campo de las pequeñas herramientas para trabajar metales livianos, aluminio, plástico, hueso y por supuesto, madera, hay poco en oferta en lo que hace a fresas, escofinas, limas para acoplarlas al taladro. ADUX SRL, fabrica en nuestro País un conjunto de esas delicias del bricolador, con calidad, precisión y capaces de brindar un alto rendimiento de corte.

Sábado, junio 09th, 2012 | Author:

Unas pinzas metálicas de muelle  fijadas simplemente a la pared retendrán herramientas de peso y, en este caso del cepillo, evitarán el roce de la cuchilla contra una superficie.

En el mercado existen plafones metálicos ranurados con diversidad de medidas y modelos, así como diferentes tipos de ganchos, que pueden ser muy útiles para colgar herramientas.

Con trozos de clavijas (de 10 mm de diámetro) insertadas en una tablita se podrá conseguir un soporte excelente para cualquier clase de envases desechados.

Una especie de carrito de autoservicio, a base de una plataforma de tablero alistonado, dos montantes, un trozo de tablero de fibras perforado y unos ganchos, dará ocasión a un taller ambulante.

Restos de tableros de diferentes medidas y espesores, convenientemente taladrados, servirán para tener ordenados fresas, brocas, destornilladores, etc.

Los tensores elásticos para asegurar paquetes en los vehículos, convenientemente clavados en una tabla, servirán para retener muchas herramientas.

Una cubeta deslizable que ha sido obtenida mediante un trozo de tablero aglomerado calado, y como fondo se le ha puesto una pieza de tablero contrachapeado o de fibras, encolado y atornillado.

Con listones escuadrados (de 8×4 cm) tendremos un lugar para contener herramientas con mango (tras haber hecho unas simples perforaciones). La fijación a la pared está hecha con plaquitas metálicas.

Unas tapas de botes de vidrio fijadas a un estante con dos tirafondos (uno solo daría lugar a giro) admitirán los tarros con sólo dar una simple vuelta. Existe la ventaja de ver a través del cristal lo que hay dentro.

Mediante dos escuadras de hierro fijadas a la pared y un retenedor de muelle (de lira) se tendrá ordenada la colección de llaves fijas.

Los envases de yogur tendrán gran utilidad para contener pequeños elementos como clavos, tirafondos, tornillos, hembrillas, clavijas, etc.

Los restos de tubos de fibrocemento o un envase de plástico de bebidas tendrán mucha utilidad para guardar trozos de listones, varillas, tubos de metal o de plástico.

Los estuches de poliestireno expandido usados para envolver muchos aparatos domésticos servirán para ordenar pequeños accesorios utilizados para la máquina universal.

Jueves, junio 07th, 2012 | Author:

Herramientas y utensilios siempre a punto.

Cualquiera puede saber de qué se trata. ¿Qué hacer y dónde guardar las diversas herramientas? ¿Y los pequeños accesorios tales como clavos, tirafondos, arandelas, clavijas, etc.? Cuanto más completo sea el equipo, más difícil se hace una localización rápida. Es frecuente invertir más tiempo buscando la llave necesaria o el destornillador apropiado que el empleado en su uso. Y esto no tendría que ser así.
Para solventar este contratiempo se ofrecen unas cuantas soluciones para poner orden en cualquier taller de que dispongamos. La mayoría de los elementos que se muestran difieren algo de lo normal en estos casos: desde recipientes vacíos de yogur hasta restos de tiras de goma, desde un viejo canasto de la compra hasta un envase de poliestireno de algún aparato, etc., todo ello puede servir para contribuir a ordenar herramientas y utensilios o materiales que nos han de prestar servicio en un momento determinado.
Es comprensible que cada taller tenga diferentes exigencias. Pero fijándose bien en las soluciones que se dan, lo que no sea apropiado para el caso que ilustramos puede servir de idea para otro.
Y ello servirá para recapacitar cuando uno tenga que volver a plantearse la pregunta: Pero, ¿dónde habré dejado tal herramienta?

Lunes, octubre 04th, 2010 | Author:

En las herramientas para tallar, el resultado de su trabajo depende decisivamente de la precisión de su afilado.
Cuando hablamos del afilado de formones, gubias o cuchillas, a lo que en realidad nos referimos es al “reafilado” de los filos. Es lo que proporciona precisión y limpieza de corte al formón, la gubia o la cuchilla del cepillo. El afilado en sí se lleva a cabo con una piedra de afilar o con una esmeriladora eléctrica con guía de afilado y portaherramientas regulable para mantener el ángulo del bisel.
• Las piedras de afilar necesitan agua o aceite como lubricante. Sobre la piedra se fricciona primero
el bisel, describiendo pequeños círculos, hasta conseguir un afilado homogéneo de la cuchilla. Elimina la rebaba frotando sobre la piedra la otra cara (la plana) de la hoja, también describiendo pequeños círculos. Primero se afila sobre la cara basta de la piedra y después sobre la más fina.
• En caso de que la cuchilla esté muy dañada, habrá que dejarla igualada antes del afilado, limando el borde hasta que quede recto. A continuación, ya se puede afilar
el bisel. Es fundamental evitar el sobrecalentamiento de la herramienta, porque puede ablandarse.
Con piedras y aceite:
AL ALCANCE DEL AFICIONADO
• Se trata de la manera más clásica y artesanal de afilar las herramientas, ya que es así como se hacía cuando no existían las máquinas eléctricas. Si se hace de la manera adecuada, y con un poco de práctica y experiencia,
los útiles quedarán tan afilados como un bisturí.
IAquí puedes ver un kit completo de afilado, tal y como lo puedes encontrar en los centros de bricolaje. Consta de dos piedras, una basta y una fina (o una piedra con dos caras) y el aceite especial para el afilado.
2Aplica el aceite sobre la piedra y presiona el bisel sobre la superficie más basta, describiendo pequeños círculos y sin apretar. Manten el ángulo de apoyo lo más constante que puedas. Después, haz lo mismo sobre la piedra fina.