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Miércoles, marzo 14th, 2012 | Author:

Preparación de los maderos:
Si la madera que se quiere cepillar está pintada es preferible pasar un decapante antes de empezar a cepillar, pues de lo contrario el cepillo no agarraría bien. Se deben retirar los clavos para no perjudicar el filo de la cuchilla.
Se coloca el madero sobre una superficie plana y estable de modo que no se mueva mientras se lleva a cabo el trabajo y se bloquea el extremo de la pieza.
En los cepillos metálicos la cara de apoyo se puede regular, lo que permite modificar la lumbrera o agujero de salida de la cuchilla por debajo de la caja. Ello permite atacar de diferentes maneras el material, en función de su naturaleza. Para desbastar maderas blandas se gradúa la hoja de modo que quede una lumbrera abierta hasta la mitad o las tres cuartas partes. Para el acabado y pulido de maderas duras, así como para cepillar sobre las testas, se gradúa de modo que sólo quede 1,5 mm de abertura en la lumbrera.

Martes, marzo 13th, 2012 | Author:

Pequeños cepillos metálicos.
Son similares a los otros cepillos, pero más pequeños. Muchos de ellos están constituidos por menos elementos. El ángulo de corte puede ser del valor corriente (25°) o inferior (de 20° a 12°), lo que facilita el uso sobre maderos de reducidas dimensiones. Estos cepillos se manejan fácilmente con una sola mano.
Resultan muy prácticos para alisar maderos de testa y para trabajos de acabado y emparejado de estratificados.

Lunes, marzo 12th, 2012 | Author:

El cepillo es un instrumento de planeado. Su objetivo consiste en eliminar la madera excedente hasta lograr las dimensiones  deseadas.

Los tipos de cepillo.
Existen dos grandes familias de cepillos: con caja de madera y con caja de hierro. Pero las principales piezas (cuchilla y contracuchilla) continúan siendo iguales, asi como el sistema de afilado. Solamente difieren en el modo de ajustar la parte saliente de la cuchilla. En los cepillos de caja de madera el ajuste se realiza golpeando con una maza o martillo la cuña de apriete y la cuchilla; en los cepillos metálicos se ajusta la salida de la cuchilla mediante un tornillo metálico y el ajuste lateral se logra mediante una palanca.
La garlopa es un cepillo de grandes dimensiones; puede alcanzar 60 cm de longitud e incluso más. El garlopín se halla entre ambos: de 35 a 45 cm, pues el cepillo corriente (esto es, el de planear) varía de 20 a 25 cm de largo.
Cuanto más grande sea el instrumento, más plano será el trabajo logrado. De hecho, un cepillo corto tiene tendencia a “amorrarse” entre las protuberancias y, por lo tanto, a acentuarlas. El garlopín se emplea para el planeado y nivelado de los maderos que ya han sido desbastados parcialmente en todas sus caras. La garlopa se utiliza para los maderos largos y estrechos con el fin de conseguir una superficie perfectamente plana y recta.
La cuchilla tiene dos ángulos: el de ataque (25°) y el de afilado (30°). El primero (abertura entre el bisel y la cara plana de la cuchilla) se establece durante la fabricación de la cuchilla y solamente requiere un mantenimiento ocasional; el ángulo de afilado se determina antes de usar el cepillo.

Desmontaje y afilado.
En este caso se ha elegido como ejemplo el cepillo mecánico, cuyo esquema presentado al lado, muestra los diferentes elementos.
En primer lugar se retira el apretador accionando la palanca de excéntrica y se separa por completo. Se saca la cuchilla y la contracuchilla. Se depositan sobre una superficie plana y se desatornillan para que queden sueltas. Se hace resbalar por el coliso la cuchilla y se separa de la contracuchilla. Si se dispone de un instrumento de afilado deben seguirse las recomendaciones del fabricante. De lo contrario, se empleará una piedra de afilar al aceite, engrasándola antes de operar sobre ella. Se presenta la hoja de la cuchilla y se inclina hasta que el bisel se halle aplanado sobre la piedra: el ángulo debe ser de unos 25°. Se inclina la cuchilla unos 5o suplementarios hasta alcanzar unos 30° y se frota uniformemente el filo contra la superficie de la piedra manteniendo la inclinación indicada. Se continúa asi hasta que aparezcan unos filvanes en el lado plano de la cuchilla. Cuando el filván se ha extendido por toda la arista se gira la hoja y se asienta plana sobre la piedra. Se frota la cuchilla manteniendo una ligera inclinación hasta que haya desaparecido el filván. Es lo que se denomina sentar el filo. Para lograr un afilado apurado se opera del mismo modo sobre un afilador de cuero impregnado con un abrasivo muy fino, como la pasta de esmeril.
Montaje.
Para volver a ensamblar todas las piezas se toma el contrahierro con el tornillo hacia arriba y se encaja el hierro en el tornillo formando ángulo recto. Se deslizará de manera que el tornillo recorra las 3/4 partes de la ranura, dejándolo encarado con el eje del contrahierro y de manera que sobresalga unos 3 mm. Se aprieta a fondo el tornillo y se vuelve a graduar hasta que la parte descubierta tenga de 0,5 a 0,7 mm.
Se aprieta el tornillo con el destornillador manteniendo ambas piezas perfectamente planas; se monta el conjunto en el cepillo procurando que el filo no choque contra las aristas de la caja. Se coloca el apretador en su puesto intentando que el hierro asome por la lumbrera perfectamente paralelo a sus bordes, accionando sucesivamente el tornillo de ajuste y la palanca de nivelación lateral.

Martes, marzo 06th, 2012 | Author:

Un camión de madera

En este sólido camión de madera que se abre y cierra por el techo se aloja un lote de cubos que harán las delicias de los pequeños. Es el regalo ideal para Navidad o para cualquier celebración. Al mismo tiempo su construcción podrá poner a prueba los talentos de carpintero que uno pueda tener. Los elementos del camión y los cubos se obtienen a partir de madera blanca cepillada y lijada de modo que no quede ninguna astilla ni arista viva capaz de herir a los pequeños.
Los ensambles están hechos a base de atornillado y encolado con resina vinílica (PVA o cola blanca). El techo del camión se levanta fácilmente. Los cubos se recortan según formas y dimensiones variables que encajan dentro del camión. Ocho son cubos perfectos. Cinco son paralelepípedos de longitud y anchura diferentes.
Los faros están constituidos por tirafondos con casquillos plateados. Las ruedas se podrán adquirir en las tiendas de bricolaje y de modelismo. El camión que aquí se ofrece ha sido recubierto con dos capas de barniz de poliuretano que proporcionan un acabado de “madera al natural”. Este acabado es más apto para juguetes de niños que cualquier otro que tenga tendencia a desportillarse al cabo del tiempo. Para conseguir una superficie lisa y brillante se lija ligeramente entre cada capa con papel de granulación fina.

Miércoles, febrero 29th, 2012 | Author:

Un taco para cada uso y peso
Te ayudamos a elegir el más adecuado

Para colgar armarios, lámparas, estanterías o sanitarios hay tacos específicos; te los mostramos y te decimos cómo se fijan.
Poner un taco es muy fácil; sin embargo, eso no significa que no requiera su técnica. Es necesario saber cuál es el más adecuado, qué medidas debe tener, qué peso soportará… Estas son algunas preguntas que debes hacerte antes de empezar.
¿Cómo debe ser el agujero de profundo?
• Dado que el tornillo, una vez dentro de la pared, sobresale un poco por el extremo del taco, no es suficiente con tomar la longitud del taco como medida para calcular la profundidad del agujero a taladrar: la punta del tornillo debe sobresalir por la punta del taco al menos los mismos milímetros que tenga el tornillo de diámetro. Por tanto, si el tomillo tiene 3 mm de grosor y de largo mide 20 mm, el agujero a taladrar tendrá una profundidad de 23 mm, por lo menos.
¿Sirve cualquier tomillo?
• Obviamente, no. La longitud que ha de tener el tornillo se calcula teniendo en cuenta la longitud del taco y el
grosor del objeto que el tornillo tiene que atravesar. Si con ello obtenemos unas medidas poco habituales y no existen tornillos con esa medida exacta, no pasa nada; lo que se hace es escoger uno un poco más largo, pero nunca más pequeños.
¿Qué grosor de taco se precisa?
• Como habrás adivinado, lo importante es acertar y calcular correctamente el tipo de tomillo que hace falta; por eso, a la hora de comprar los tacos, debes tener en cuenta las indicaciones que aparezcan en el paquete respecto al tipo y diámetro de tomillos adecuados para su uso. El diámetro del agujero taladrado debería coincidir con el diámetro del taco. Si a un taco lo acompañas de un tornillo inadecuado, la fijación puede perder efectividad y seguridad.

Martes, enero 17th, 2012 | Author:

Poner un quitamiedos
En el borde de un altillo

He instalado un altillo en mi casa siguiendo la respuesta a una consulta publicada en el n° 133 de BRICO. Ahora me gustaría colocar una pequeña barandilla o quitamiedos que no sea difícil de poner y resulte barata y original.
Santiago Menéndez Pueche.

Las barandillas de estilo marinero, con postes y cuerdas de algodón, son muy indicadas para altillos de madera y resultan fáciles de poner. A continuación te ofrezco dos soluciones. • La primera opción es que encargues en un taller de forja unos postes de hierro con un diseño como el del dibujo. Esta solución es más costosa, pero también más fácil de instalar y más segura. Los postes deben tener una espiga que se introduzca en la viga de madera, una pletina para atornillarla a las tablillas del suelo y un aro en la parte superior para pasar la soga.
• La segunda opción la puedes hacer tú mismo, aunque es más complicada (pero también más barata). Consigue unos postes de madera de sección cuadrada (5 x 5 cm mínimo) y siérralos. Taladra la parte superior de los postes con una broca de pala; por el agujero pasará la soga. En la parte inferior, haz otro agujero con una broca para madera el que meterás una espiga de 8 mm; esta espiga irá también metida en la viga. Termina de afianzar los postes con unas escuadras metálicas a ambos lados, sujetas con tornillos de acero que lleguen hasta la viga.

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Martes, enero 03rd, 2012 | Author:

CEPILLOS MANUALES
Alisar y rebajar
No son herramientas para pulir superficies y dejarlas listas para completar el acabado, aunque sí se ejecuta con ellas una labor previa de rebaje y alisado, que después debe completarse con la lija.