Tag-Archivo para » cepilladora de madera «

Lunes, marzo 19th, 2012 | Author:

1 Se deposita un poco de aceite sobre la piedra de afilar, se inclina la cuchilla a 30° y se forta ésta contra la piedra manteniendo esta inclinación.
2 A continuación se gira la hoja y se coloca plana sobre la piedra. Se frota con un ángulo muy leve hasta hacer desaparecer el filván.
3 Se toma el contrahierro con el tornillo hacia arriba y se entra el hierro en ángulo recto. Se hace resbalar para que el tornillo entre en la ranura.
4 Se dejan 3 mm entre cuchilla y contracuchilla y se aprieta el tornillo con los dedos. Se ajusta la separación dejando de 0,5 a 0,7 mm.
5 Se aprieta el tornillo manteniendo el conjunto sobre una superficie plana. Se coloca el conjunto en el interior de la caja y se pone el apretador.
6 Se ajusta la salida de la cuchilla por debajo de la suela del cepillo accionando el tornillo y la palanca de ajuste lateral.
7 Se mantiene el cepillo con las manos y el cuerpo en equilibrio sobre éste. Los movimientos serán regulares; la cuchilla debe atacar superficialmente.
8 Si se cepilla un canto se equilibrará el cepillo de manera que el instrumento trabaje perpendicularmente contra la superficie de la pieza de madera.
9 Si se realiza un cepillado correcto la viruta deberá ser uniforme de grosor y anchura. No se debe parar nunca a medio recorrido.
10 Para cepillar una pieza ancha se ataca la madera inclinando un poco el instrumento. De este modo se hallará menos resistencia.
11 Para cepillar un madero por la testa se fija en un tornillo de banco y se coloca un calce en el extremo opuesto para que la pieza no se desgaje.
12 Otro sistema: se rebajan las aristas en los lados y extremos y se cepilla hasta el centro. Se repite lo mismo desde el otro extremo.

Lunes, marzo 12th, 2012 | Author:

El cepillo es un instrumento de planeado. Su objetivo consiste en eliminar la madera excedente hasta lograr las dimensiones  deseadas.

Los tipos de cepillo.
Existen dos grandes familias de cepillos: con caja de madera y con caja de hierro. Pero las principales piezas (cuchilla y contracuchilla) continúan siendo iguales, asi como el sistema de afilado. Solamente difieren en el modo de ajustar la parte saliente de la cuchilla. En los cepillos de caja de madera el ajuste se realiza golpeando con una maza o martillo la cuña de apriete y la cuchilla; en los cepillos metálicos se ajusta la salida de la cuchilla mediante un tornillo metálico y el ajuste lateral se logra mediante una palanca.
La garlopa es un cepillo de grandes dimensiones; puede alcanzar 60 cm de longitud e incluso más. El garlopín se halla entre ambos: de 35 a 45 cm, pues el cepillo corriente (esto es, el de planear) varía de 20 a 25 cm de largo.
Cuanto más grande sea el instrumento, más plano será el trabajo logrado. De hecho, un cepillo corto tiene tendencia a “amorrarse” entre las protuberancias y, por lo tanto, a acentuarlas. El garlopín se emplea para el planeado y nivelado de los maderos que ya han sido desbastados parcialmente en todas sus caras. La garlopa se utiliza para los maderos largos y estrechos con el fin de conseguir una superficie perfectamente plana y recta.
La cuchilla tiene dos ángulos: el de ataque (25°) y el de afilado (30°). El primero (abertura entre el bisel y la cara plana de la cuchilla) se establece durante la fabricación de la cuchilla y solamente requiere un mantenimiento ocasional; el ángulo de afilado se determina antes de usar el cepillo.

Desmontaje y afilado.
En este caso se ha elegido como ejemplo el cepillo mecánico, cuyo esquema presentado al lado, muestra los diferentes elementos.
En primer lugar se retira el apretador accionando la palanca de excéntrica y se separa por completo. Se saca la cuchilla y la contracuchilla. Se depositan sobre una superficie plana y se desatornillan para que queden sueltas. Se hace resbalar por el coliso la cuchilla y se separa de la contracuchilla. Si se dispone de un instrumento de afilado deben seguirse las recomendaciones del fabricante. De lo contrario, se empleará una piedra de afilar al aceite, engrasándola antes de operar sobre ella. Se presenta la hoja de la cuchilla y se inclina hasta que el bisel se halle aplanado sobre la piedra: el ángulo debe ser de unos 25°. Se inclina la cuchilla unos 5o suplementarios hasta alcanzar unos 30° y se frota uniformemente el filo contra la superficie de la piedra manteniendo la inclinación indicada. Se continúa asi hasta que aparezcan unos filvanes en el lado plano de la cuchilla. Cuando el filván se ha extendido por toda la arista se gira la hoja y se asienta plana sobre la piedra. Se frota la cuchilla manteniendo una ligera inclinación hasta que haya desaparecido el filván. Es lo que se denomina sentar el filo. Para lograr un afilado apurado se opera del mismo modo sobre un afilador de cuero impregnado con un abrasivo muy fino, como la pasta de esmeril.
Montaje.
Para volver a ensamblar todas las piezas se toma el contrahierro con el tornillo hacia arriba y se encaja el hierro en el tornillo formando ángulo recto. Se deslizará de manera que el tornillo recorra las 3/4 partes de la ranura, dejándolo encarado con el eje del contrahierro y de manera que sobresalga unos 3 mm. Se aprieta a fondo el tornillo y se vuelve a graduar hasta que la parte descubierta tenga de 0,5 a 0,7 mm.
Se aprieta el tornillo con el destornillador manteniendo ambas piezas perfectamente planas; se monta el conjunto en el cepillo procurando que el filo no choque contra las aristas de la caja. Se coloca el apretador en su puesto intentando que el hierro asome por la lumbrera perfectamente paralelo a sus bordes, accionando sucesivamente el tornillo de ajuste y la palanca de nivelación lateral.