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Domingo, marzo 25th, 2012 | Author:

Realización de una soldadura por capilaridad
Se empieza acondicionando los extremos de los elementos que hay que empalmar tal como se haria para un empalme con racor por compresión. Se pasa por la superficie lana de acero o tela esmeril, tanto en el exterior de la tubería como en el interior del manguito. Luego se desengrasa con disolvente o con aguarrás para asegurar una buena adherencia.
Se untan con flux las superficies que se desea empalmar. Se introducen los tubos dentro del accesorio hasta que hagan tope y se limpia el sobrante de fundente.
Si se utiliza un manguito con soldadura incorporada bastará calentar uniformemente todo el contorno hasta que aparezca una corona de estaño por encima del borde. Se intenta hacer girar el o los conductos manteniendo siempre la llama sobre el manguito. Esto favorece la penetración por capilaridad, aunque, normalmente, si hay un buen encaje entre los elementos, los tubos no deberían poder moverse. Se evitará un recalentamiento, ya que podría neutralizar la acción del flux y ennegrecer o incluso perjudicar la soldadura.

Si, por el contrario, se emplea manguito sin soldadura incorporada, se calienta el accesorio hasta que alcance una temperatura capaz de fundir la soldadura cuando se aproxime a los bordes o bien a los agujeros previstos en el manguito. La soldadura se extiende por sí misma en el interior del empalme. En este caso el estaño funde no por el calor de la llama sino por la acción del que le comunica el accesorio. Si funde mal quiere decir que éste no ha sido calentado suficientemente y que hay que continuar calentándolo. Cuando el manguito está saturado de soldadura no hay inconveniente en pasar otro anillo de soldadura aplicando el hilo en los bordes para asegurar una buena unión. Se hará lo mismo con los manguitos con soldadura incorporada.
Debe evitarse tocar los empalmes realizados mientras se enfrian, ya que ello podría comprometer la solidez de la junta si se mueven los tubos en el interior de los manguitos cuando la soldadura empieza a endurecer. Es aconsejable marcar una referencia en los conductos después de haberlos introducido a fondo en el manguito con el fin de detectar más fácilmente cualquier eventual retracción de los elementos.
Si un tubo se afloja mientras se está procediendo a la soldadura de un conjunto, se vuelve a introducir rápidamente en su alojamiento. Cuando la soldadura haya endurecido se limpia concienzudamente el sobrante para eliminar los residuos corrosivos del flux.
Es preferible soldar todos los extremos o terminales de un manguito múltiple al mismo tiempo, pero siempre a condición de que los extremos de las tuberías se hallen muy próximas. En el caso que una de ellas presente algún problema de unión o se tenga que calentar con más intensidad que las demás (o rehacerla más tarde) se envuelve el resto del manguito con un trapo húmedo, de manera que no se recaliente dando lugar a que las soldaduras existentes y sólidas se fundan. Si la soldadura que está fundiendo se difunde con dificultad en el interior del manguito es preciso volver a empezar.
Si se han utilizado accesorios con soldadura incorporada será conveniente asegurarse de que la corona de la soldadura se ha formado correctamente, ya que de lo contrario la junta resultará ineficaz.