Jueves, abril 05th, 2012 | Author:

Decapado de la pintura
Si la pintura está muy deteriorada es preferible eliminarla por completo. Esta operación puede llevarse a cabo con un raspador de pintor, pero este trabajo acaba siendo muy pesado, sobre todo en superficies grandes. En este caso dará mejor resultado el decapado químico o el procedimiento consistente en reblandecer la pintura a base de calor con una lamparilla de soldar antes de rascarla. Desde luego, no se puede aplicar este método en una ventana acristalada, ya que podrían romperse los cristales debido al calor.
Si se prefiere emplear la lamparilla de soldar se equipará con una boquilla que ensanche la llama para cubrir una gran superficie. Se recogerán los restos de pintura reblandecidos y calientes en un recipiente de acero y se protegerá el suelo con hojas de amianto en lugar de papel de periódico o un trapo.
Se trabajará de abajo hacia arriba y por secciones consecutivas. Se agitará constantemente la llama para no dar lugar a un tostado o quemado del soporte. Cuando la pintura se ha reblandecido se arranca con una rasqueta que se utilizará inclinada, de modo que los residuos ardientes no vayan a parar a la mano. Para las molduras se empleará una rasqueta especial. El soporte debe recubrirse con una capa de aparejo.

Categoría: Madera
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