Martes, noviembre 06th, 2012 | Author:

Motores eléctricos:
Casi siempre ocultos pero brindando servicios importantes. El campo de aplicación de la corriente eléctrica se vería considerablemente reducido si no fuera por la presencia de ellos. En poco espacio, con relativo bajo peso, desarrollan fuerzas capaces de mover un tren. Y todo esto sin contaminar. Así son, así nacieron y así trabajan los motores eléctricos.
En el principio fije la piedra.
El descubrimiento de la piedra imán viene desde lejanos tiempos y será fácil imaginar el asombro del primitivo detectando, atrayendo partículas ferrosas con un trozo de esa piedra. Sin saberlo estaba moviendo cosas de su sitio sin tocarlas. Estaba inventando el motor.
Los magos que hacen correr la bolita de acero sobre la mesa, sin tocarla y sin que se escape a su mandato, mientras desplazan el imán por debajo del tablero, también andan cerca de la invención del motor eléctrico.
El electroimán.
Fue necesario descubrir la posibilidad de imantar un núcleo de hierro a voluntad para poder aprovechar la fuerza de atracción y el movimiento que genera.
Un electroimán es un imán artificial que se magnetiza cuando está bajo carga eléctrica.
El experimento que hacen los chicos en el colegio es fácil de realizar y ayuda a comprender el principio de funcionamiento de los motores y otros mecanismos que están presentes (ocultos) en la vida de nuestros hogares.
Por si alguien quiere divertirse puede hacerlo fácil: Un clavo grueso o un pedacito de hierro de construcción enfundado en un tubito plástico (pajita de beber) o cinta aisladora. Se hace un arrollamiento de alambre de cobre sin que las vueltas se encimen, en forma de resorte. Cuantas más vueltas sin que se toquen, más potente será el imán. Una pila común de linterna proveerá la corriente necesaria para hacer funcionar el aparato. Cada extremo del alambre de cobre se aplica a los polos de la pila. Cuando el circuito se cierre, el clavo estará imantado y atraerá alfileres, virutas de hierro, bolitas de acero, etc. y si tiene fuerza puede ievantarlas en el aire. Cuando se separe una punta del alambre de la pila, el imán se interrumpe y los objetos se despegan. Los timbres mecánicos, los cierres automáticos de puertas, los automóviles en el arranque y en el regulador de carga de batería usan este principio: un electroimán acciona un contacto que abrirá o cerrará un circuito. Hay muchísimos ejemplos más pero empleado de esta manera todo lo que logramos es un movimiento rectilíneo que presta un enorme servicio en la industria y en lo doméstico, pero las posibilidades son enormes cuando se aprovecha el mismo principio en la construcción de motores.

Categoría: Electricidad
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